val , chilena amante de la noche y de la oscuridad , me encanta el mar. Estudiante de comunicación audiovisual loca ,escritora , dibujante y soñadora de la vida .me encanta el café y el chocolate, y si cosas q amo es .. caminar y pensar ., amante de la fotografia .. soy Fans ♥
(Pasadas unas horas el tren se detiene, él se baja y busca su equipaje)
El:
¿Dónde puedo alquilar un auto? No te sacaré a pasear en bus jajaja
(Ella le dice el sitio, él para un taxi y va por un auto; luego empieza a conducir a la casa de ella)
El:
¿Dónde era?
Ella:
¿Dónde estás?
El:
Jajaja no tengo idea. Espera, ya sé.
(Para otro taxi y le indica la dirección a donde va para que lo guíe)
El:
Soy un genio; le dije a un taxista que me conduzca hacia allá.
Ella:
¡Y yo aún no sé qué ponerme!
El:
Estoy cerca.
Ella:
¡¿Qué?! ¡¿Ya?!
El:
Sí, pero antes tengo que comprar una cosa, tienes tiempo.
Ella:
¿Qué cosa?
El:
¿Qué te importa? Jajaja no te quiero decir.
Ella:
¡Dime!
El:
Ehmm, nada, nada, ya voy para allá.
Ella:
Hmmm ok.
(Se detiene en una floristería y compra la rosa más bella del lugar)
Ella:
¿Qué es eso que se oye? ¿Dónde estás?
El:
Nada, ya voy en camino.
Ella:
¡Nunca me dices nada!
El:
Ya tendrás oportunidad de golpearme por eso jaja.
Ella:
Sí, es lo primero que haré.
El:
¡Escucha! Pon atención.
Ella:
¿Qué?
(Le sube el volumen al radio del auto; se oye "just the way you are" - Bruno mars)
El:
When I see your face...
Ella:
¡Te odio! Cantas feo, cállate.
El:
No me importa, canta conmigo.
Ella:
No, eres demasiado tonto jajaja.
El:
Estoy en el hotel que me dijiste. ¿Ahora hacia dónde?
(Ella le indica la dirección y él llega a la puerta de la urbanización, donde habla con el vigilante)
El:
Buenas tardes.
Vigilante:
Sí, ¿qué se le ofrece?
El:
Vengo a ver a Andrea Gutierrez. Casa número 10.
Vigilante:
Ok, pasa.
El:
Gracias.
Ella:
¡Dios!
El:
Dios no; Angel, por favor.
Ella:
Imbécil jajaja.
El:
Ya estoy afuera, no sé qué casa es la 10, así que iré al parque.
Ella:
Espérame ahí.
El:
Estoy nervioso, ya no quiero jajaja.
Ella:
¡Vete, pues!
El:
¿Después de todo lo que recorri? Estás loca.
Ella:
Ya estoy lista, voy para allá, ¿ya puedo colgar?
El:
¡No! Quiero verte llegar hablando por teléfono.
Ella:
Jajaja ¿por qué?
El:
¿Qué haré mientras vienes? Hablarte me calma.
Él está sentado en uno de los bancos del parque impaciente por verla y escondiendo la rosa detrás de sí. No para de reirse de los nervios por el teléfono y no puede evitar mirar hacia las casas a cada segundo para verla llegar. De pronto ve que alguien se acerca; una chica de cabello largo y castaño. La chica está sonriendo y sosteniendo un teléfono. Ella lo mira y baja la cabeza riendo de los nervios. Los dos se sonrojan. Él se levanta y va hacia donde está la chica.
Ella:
¿Hola? Jajaja qué locura, en serio.
El:
Wow...
Ella:
¿Qué? Cállate, estoy demasiado nerviosa.
El:
¿En serio eres tú?
Ella:
Duh, tonto.
El:
Eres demasiado hermosa.
Ella:
¡Cállate!
El:
Tengo algo para ti.
(Saca la rosa y se la entrega mirando fijamente sus ojos mientras ella casi no puede sostenerla de los nervios)
Ella:
Gracias... Qué hermoso.
El:
No podía llegar con las manos vacías.
Ella:
¿Nos sentamos? Creo que tenemos demasiado de qué hablar...
El:
Claro, vamos.
(Se sientan en el banco donde él esperaba en un principio y comienzan a hablar. Ninguno de los dos puede creer que el otro esté así; tan cerca)
El:
Ven, vamos a los columpios.
(La toma de la mano y van corriendo como niños; se sientan a seguir conversando)
Ella:
Dime, ¿soy como imaginabas que sería?
El:
No... Eres aún más perfecta... A ti puedo tomarte de la mano y ver como te sonrojas cuando te ries.
Ella:
Cállate.
(Lo suelta y se cubre la cara con sus dos manos. El rie tiernamente al ver que se ruborizó por lo que dijo. Toma una de sus manos y empieza a jugar con sus dedos. Ambos se miran. Él le aparta el cabello de la cara rozando suavemente sus mejillas y ella toma su mano. Ambos sonríen, no pueden creerlo...)
Ella:
Quiero ver la foto que le tomaste al cielo y la tuya.
El:
Listo, pero no puedes burlarte de mi.
Ella:
Trataré, pero sé que saliste muy feo.
(El saca la cámara y le enseña las fotos. Ella se queda mirando la foto de él con ternura y una sonrisa se forma en su cara)
El:
Ya viste, jaja devuelveme la cámara.
Ella:
No, sonríe.
(Ella apunta la cámara hacia él y le saca una foto)
El:
Ey, tenemos que salir los dos, sino no vale.
Él se levanta y toma la cámara; se inclina detrás de ella poniéndose a un lado y enfoca la cámara hacia los dos. En eso, sin querer, sus mejillas se rozan y él se aleja un poco para voltear a mirarla. Ella hace lo mismo y se miran mutuamente. Él se acerca y cierran los ojos. Roza sus labios con los de ella y empieza a besarla a lo que ella responde. Fue el beso más hermoso, el momento más hermoso en la vida de ambos. Al darse cuenta de lo que estaba pasando, se separan un poco y se abrazan. No quieren que ese momento se termine.
Ella, tartamudeando y casi sin poder hablar de los nervios, finalmente dice:
¿Y la foto..?
El:
Claro, la foto...
Ambos sonríen y él toma la foto. Se queda admirandola unos segundos y, sin quitarle los ojos de encima a aquella cámara, toma la mano de ella y la aprieta suavemente.
Él despierta con lágrimas en los ojos, le da un golpe a la almohada y se vuelve a dormir...